miércoles, 24 de junio de 2009

LA TIERRA ES PARA EL QUE LA TRABAJA

El Movimiento Agropecuario Nacional (MAN) asumió la tarea del esclarecimiento que necesitan los hombres y mujeres a los que los grandes medios de comunicación desinforman con su campaña desestabilizadora. Héctor PitluK , AAB y Jóvenes Cacharienses vecinos del partido de Azul, juntamente con los dirigentes nacionales Lucy de Cornelis y Hugo Bacci tienen el compromiso de promover al MAN como una herramienta apta para terminar con las falsas representaciones que se adjudican los componentes de la Mesa de Enlace que nada tienen que ver con los intereses de los genuinos productores agropecuarios.

LAS ELECCIONES Y EL CAMPO
por Héctor Pitluk

Después de fracasar en el armado del partido del campo, los dirigentes de la Mesa de Enlace fueron cambiando de estrategia.
Se entrevistaron con legisladores en el Congreso, con el vicepresidente, dialogaron con gobernadores e intendentes, presionaron concejales buscando declaraciones de apoyo, hasta que resolvieron que debían ingresar en los partidos políticos. Cualquier partido, sin importar ideologías, propuestas, historias colectivas o particulares. Sólo debían satisfacer la condición de ser oposición al Gobierno.
Poco después volvieron a cambiar. Resolvieron que las máximas figuras se abstendrían de participar directamente en las agrupaciones políticas, pero incitaban a las segundas y terceras líneas a candidatearse. Quizás preveían lo que pasaría. Los partidos políticos de oposición, si bien apoyaban “sus luchas” e indudablemente sus intereses económicos, no tenían grandes intensiones de cederles los primeros lugares.
“Si yo soy antikirchneirsta…”, anunciaba Grondona en el famoso diálogo golpista con Biolcati, a la vez que resumía la “ideología” de los dirigentes ruralistas y proclamaba su famoso voto útil. No hay que dudar que este concepto es el que lo guió en toda su carrera. Si los militares iban a dar un golpe de estado en 1955 y como seguramente iban a ganar, los apoyó. Del mismo modo lo hizo con la última dictadura militar en 1976 o con el menemismo en los años 90.
La brújula de los dirigentes ruralistas son estas ideas. La “utilidad” de este voto: derrotar al Gobierno y obligarlo a retirarse.
Luego de un año y cien días de mentiras, quedó ampliamente demostrado que las sucesivas acusaciones de la Mesa de Enlace eran sólo reclamos sectoriales para garantizar su rentabilidad y sus privilegios. Ante la sociedad estas mentiras fueron cayendo una a una.
Así fue que ningún sojero se fundió en todo este tiempo debido a las retenciones.
Quedó demostrado que la Resolución 125, aunque perfectible, contemplaba las retenciones escalonadas. Las mismas que ahora juran los parlamentarios y candidatos de oposición que van a imponer cuando sean mayoría legislativa.
Que tampoco se acabaron los pequeños productores debido a las políticas implementadas por el Gobierno, y que básicamente estos dirigentes ruralistas no los representan, pues representan a las patronales agropecuarias.
Decían que “los Kirchner” son autoritarios y no dialogan. Pero la realidad fue que la Presidenta, que podría haber establecido la Resolución 125 por decreto, la mandó al Congreso; que la Mesa de Enlace fue convocada a reuniones periódicas con las más altas autoridades gubernamentales y que el Gobierno, aunque tenía la facultad y el apoyo popular para hacerlo, nunca reprimió los cortes de ruta.
“Después hay que hablar de la leche, la carne y el trigo”, vociferaban, “de las economías regionales”, pretendían enseñarnos aunque para ellos la soja es una economía regional.
Mientras tanto al trigo y al girasol se le bajaron las retenciones. A la leche en polvo y los lácteos se las eliminaron. Se subsidió a los tamberos y al ternero overo. Se subsidia al ternero de cría, la producción porcina y los feed lot. Se redujeron las retenciones a la fruta y el vino.
Tampoco les pareció federal la decisión que tomó la Presidenta de coparticipar el 30 por ciento de las retenciones a la soja ni les alcanzó con la declaración de la emergencia agropecuaria.
Por supuesto que no están enterados que la garrafa, que usan los peones y obreros, se paga 16 pesos a pesar de que el valor comercial es de 35, pues sólo piensan en los reclamos por sus propios subsidios. Aunque, de forma indirecta también ellos usufructúan estos beneficios.
La última acusación, que no se animan a hacer muy públicamente por ridícula, sería que la sequía es culpa del Gobierno.
Pero se van a quedar con las ganas, porque en el discurso del viernes en Bahía Blanca, la Presidenta anunció el “Plan Argentino de Riego”, que si bien no fue explicado en detalle, es una decisión de actuar contra los imprevistos climáticos que perjudican a la agricultura, dentro de un programa de largo aliento.
También probaron con el fraude. Vale recordar que en su intención de deslegitimizar a la democracia y al Gobierno elegido por el voto popular, ya a principios de febrero De Angeli decía como al pasar “hay que reclamar todos lo días y las elecciones. Por lo menos fiscalizar” y para instalar el tema remataba “no vaya a haber algún fraude”.
A una semana de las elecciones, De Narváez declara que no tiene dudas, “vamos a ganarle la elección en la provincia de Buenos Aires”.
El pueblo argentino, enmarcado en el contexto de los pueblos latinoamericanos, está superando el dolor y el miedo que los años de terror de la dictadura le impusieron y la parálisis generada por ésta. Es así que estas soluciones sectoriales, donde se salvan pocos en detrimento de muchos, ya no valen.
Porque, como también dijo la Presidenta en Bahía Blanca, “merecemos hacer el esfuerzo de una Argentina colectiva”.

1 comentario:

AAB dijo...

Es costumbre entre los blogeros citar el origen de la nota. Sin embargo el piojo resucitado no guarda rencor :)