miércoles, 5 de agosto de 2009

CERO retenciones, INFINITAS compensaciones

por Héctor Pitluk


Se equivoca Buzzi cuando, al salir de la reunión de diálogo con el Gobierno, declara que “no hay mal que dure cien años”: la Sociedad Rural Argentina, fundada en 1866 para garantizar el despojo y genocidio de los pueblos originarios de la pampa húmeda y el posterior reparto de su territorio, ya ha cumplido 143 años.
Remarcar la soberbia de los integrantes de la Mesa de Enlace y su eterna disconformidad ya resulta redundante. Con sólo repasar el eslogan de la SRA, creado por un Olivera, antepasado del ex intendente porteño, “cultivar el suelo es servir a la patria”, demuestra a las claras la confusión primogénita de pretender que sus propiedades, riquezas y rentabilidades son la patria.
En la conferencia de prensa posterior a la reunión, el jefe de gabinete Aníbal Fernández y los ministros Amado Budou y Débora Giorgi explicaron con claridad por qué no es posible eliminar las retenciones a la soja. No les alcanzó. Tampoco les alcanzó a los empleados de las corporaciones mediáticas, que en su ya típica actitud de “obsecuencia debida” al preguntar tomaban parte por los dirigentes ruralistas. Por otro lado los patronos del campo cuestionaron que no participara de la reunión el Secretario de Agricultura, opinando además sobre el dimensionamiento que debería tener tal Secretaría, y les molestó que sí participara Emilio Eiras, titular del ONCCA, dependencia a la que quieren hacer desaparecer pues se encarga de los controles estatales.
En cuanto a los beneficios otorgados, les parecieron, una vez más, escasos, a pesar de apuntar en su mayoría a la liberación de las exportaciones, que es uno de sus constantes reclamos. Es el caso del nuevo subsidio al novillo pesado, por el cual se compensa al productor que lleva un novillo hasta los 460 kilogramos con 2 pesos por los últimos 100 kilos, o sea 200 pesos por animal. Cabe recordar que este novillo, cuando fue ternero, ya tuvo un subsidio de 50 pesos para el criador, que puede ser, o no, el mismo que lo termina de engordar. A la larga esto va a resentir el mercado interno, pues el novillo de consumo interno es el de 400 kilos.
Por otro lado la Presidenta había anunciado el día anterior el aumento del subsidio a la leche de 10 a 20 centavos por litro y la extensión del beneficio a los tambos que producen hasta 12.000 litros por día, aunque sólo lo cobrarán por los primeros 3.000, lo que alcanza a cubrir el 90 por ciento de los tambos que recibirán entonces 1 peso por litro. Recordamos que un tambo de esta dimensión tiene en ordeñe unas 500 vacas lecheras, por lo que no se trata de pequeñas explotaciones. Pero no les alcanza. “La lechería está en crisis” dicen y quieren más subsidios, a pesar de no haberse cumplido los apocalípticos anuncios de De Angelli de que “este invierno vamos a tener que importar leche” y a pesar de que las exportaciones lácteas hayan aumentado este año en relación al anterior. Tampoco dicen nada de que el reclamo no debería ser hacia un Gobierno, que ellos pretenden que no sea intervencionista, si no a la industria láctea que les paga poco, a pesar de que con un litro de leche que les cuesta 80 centavos fabrican, por ejemplo, 20 yogurcitos que se venden a un total de 40 pesos.
Según el informe del Ministerio de la Producción, en los últimos 15 meses se le otorgaron al sector compensaciones por un total de $21.700 millones.
Veamos algunos números.
La cosecha de soja ha bajado debido a la sequía, pero no es inferior a las 32 millones de toneladas. El precio internacional es de 416,7 dólares la tonelada. Con el actual nivel de retenciones del 35 por ciento le quedan al Estado 146 dólares por tonelada, multiplicado por los 32 millones y con un dólar a $3,8 son 17.754 millones de pesos. O sea que el Estado recaudó por las retenciones a la soja $3.946 millones menos de lo que le dió al sector agropecuario en compensaciones en los últimos 15 meses.
Es interesante observar que del total de compensaciones 402 millones corresponden a la nueva Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar que es la que atiende a los verdaderos pequeños productores y economías familiares, o sea el 1,85 por ciento de las compensaciones.
No hay que ser economista para ver que si se dejan de pagar impuestos y se reciben compensaciones cada vez mayores, cualquier actividad se transforma en híper rentable.
Tampoco hay que ser adivino para comprender, ante la actual coyuntura, las verdaderas intenciones de la Mesa de Enlace.

1 comentario:

Anita M. dijo...

Que claro tu post, ya lo estoy difundiendo.